Bienvenido Visitante puedes loguearte o crear una cuenta
A+ A A-

Deprecated: Non-static method JSite::getMenu() should not be called statically, assuming $this from incompatible context in /home/moreinfo/public_html/templates/gk_instyle/lib/framework/helper.layout.php on line 164

Deprecated: Non-static method JApplication::getMenu() should not be called statically, assuming $this from incompatible context in /home/moreinfo/public_html/includes/application.php on line 536

"Coplas del Viento Verde",Jorge Pablo Moreno de los Santos

 

 

 

                                                                        I 

      Ya viene la primavera,

despertando aleros y antiguas pasiones.

Ay verde olivo, blanca higuera,

caballo de espuma por los alcores

y trigales de fuego de la vega.

  Y que venga la primavera,

ay despacito, muy despacito

por las acequias claras de la muela,

y por los balcones dormidos

de albahaca, geranio y canela.

  Y campanas, que suenen campanas,

las campanas de la iglesia.

Por las soledades azules y tempranas

de mi pueblo y sus esencias

que florece con su mañana.

  Y tiene el rincón del Pilar,

ojos verdes de hembra serrana.

Naranjo verde de la Calle Real.

Abanicos de albero y grama,

de aromas perdidos que se fugan con el azahar.

 Que despierten los aleros, que despierten los amores,

que ya viene la primavera

despertando los rumores.

Trigales de fuego de la vega

y caballos de espuma por los alcores.

                            II

  Y dicen que la luna, luna, lunita verde,

se ha dormido en la piedra del gallo.

Que la noche huele a lámparas de aceite

y golondrinas en las cruces de Mayo.

  Y que una enredadera de pena

llora en la Plaza de los Caídos,

para que un viento de lumbre y azucena

acune los años perdidos

en los ramajes de la tristeza.

  Ay verde, verdecita hiedra,

hiedra de la fuente de los Sardinas.

Cantar de olivo y de piedra,

soledades del Albaicín, soledades de mis heridas,

como agua de molino, como barbechos de la Vega.

  Y dicen que soy un hombre, para el vino y la guitarra,

amigo para sus amigos,

de mansedumbre y de templanza,

de la arrogancia el peor enemigo

y las injusticias me desgarran.

  Eso dicen mis viejos amigos:

que soy hombre de solea y de guitarra.

De penas infieles que duermen conmigo,

como el estío y la chicharra,

que vuelan en cantares y en amoríos.

     Y dicen que la luna, ay luna, lunita verde,

se ha dormido en la Capilla el Rosario.

En la noche de fría plata, ay noche de agua inerte,

y brisa clara que se enreda en la crucecita del Calvario.

                                           III

   Pena blanca, de almendra amarga,

y limonero de la Calle Real.

Rendijas de luces calladas

y el jilguero en el olivar.

  Y que la muerte cabalgue despacio:

bandolero de calite grana;

por las soledades sonoras del patio,

por la tarde morena y templada

y los suspiros de los geranios.

  Ay muerte febril y bandolera,

de ojos negros y turbias esquinas,

sombra errante en el Parque de la Muela,

Plaza antigua de los Sardinas,

del agua impaciente que llora su pena.

   Ay limonero del Viernes Santo,

y del incienso en el Convento.

Y vino agrio para la petenera y el llanto,

que la nostalgia es un racimo de viento

en las ramitas verdes de los naranjos.

  Bandolero de los Alcores,

caballo de oscuros presagios,

vino amargo de antiguos amores,

por la cal de los andamios:

y las esencias se fugan, con el polvo y su galope.

   Ay pena, penita, pena, pena de almendra amarga,

jazmines de brisa sola y limonero de la Calle Real.

Agua sonora en la tarde cansada

y el jilguero en el olivar.

                                    IV

  Vino añejo, que no ahuyenta los pesares,

ni la sed del desencanto y las traiciones.

En las tabernas del mediodía, donde se cantan los males,

espinas y besos de los desamores,

vino fiel que no apaguen nunca los cantares.

  Vino, que arranque el limo de la tierra,

y el hastío de las horas cardinales,

vino que me lleve hasta el umbral de mis penas,

que apague mi angustia de fríos metales

y emborrache mi alma de jazmín y primavera.

  Y que no falten guitarras en los mesones,

ni la sombra amiga cerca del fuego.

Agua de noria que mueve añoranzas y pasiones.

Y que no me dejen solito con mis recuerdos,

que soy como piedra de molino, que muele rencores.

  Vino que siempre me acompañe,

por las calles que son ecos de oscuro viento.

De la copla que rasga y que tañe

la guitarra dormida en el pensamiento.

 Vino que siempre me espere, en la taberna hospitalaria,

vino que me ahogue en mi pena,

en las reyertas de la vida y las soledades milenarias.

Ay vino y copla compañera,

por las calles de mi pueblo, va mi alma solitaria.

                                      V

   Que Abril abra sus cancelas,

a los jardines de los Alcores,

con aromas de jara y hoguera,

con cañadas de verdes rumores

y una noche celeste, perfumada de candelas.

   Brisa tibia de los Alcores,

y tierra preñada de tomillo y de romero.

Luz de patio de tarde morada

y soledades blancas del limonero,

como esencias que despiertan con la mañana.

    Agüita, ay agüita serena,

del pozo dormido en su claridad.

Agua de la fragua vieja,

atrio blanco de la Calle Real.

Agüita de la memoria: como surcos de la Vega.

   Cancelas abiertas de Abril,

para la luna de los amantes.

Para la escarcha fría y añil

que cubren las sombras errantes,

que murmuran sus amores en el Albaícin.

    Ay noches de verdes cancelas,

de espiga, candela y retama.

De agua dormida en las albercas,

que despiertan con la mañana

y con los surcos de la Vega.

                               VI

   Sombra de estío de la vieja parra,

y cielo cárdeno sobre el pinar,

Caminantes de exilio y guitarra,

tiempos que huyen hacia su libertad

como banderas que el viento desgarra.

     Campanas que tiñen el aire serio,

para la ausencia de los ausentes.

Brisa de olivo y de sueño recio,

como huellas transparentes

como musgo del cementerio.

   Y con aromas de incienso y de fiesta,

me lleve la vida con sus vivencias,

y si no hay vino, mejor agua fresca,

y que la alegría sea mi única herencia

como trigo maduro en la era.

    Y con la pena coronada de espinas,

y el llanto de la tierra amarga.

Y el recuerdo es sombra en las esquinas,

y caminos de huellas borradas

y veredas de pinos y encinas.

   Sombra de estío y agua del huerto,

aromas de cal y de siesta.

Que la muerte es un caminante viejo,

y que me lleve por la brisa quieta

y con las esencias de mi pueblo.

 

¿Tienes dudas?

Mañanas: de 9:30 a 14:00 h.
Tardes: de 17:00 a 21:00 h.
Tef: 955 94 50 19
Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Newsletter

Suscríbete a nuestra newsletter
Recibe cada 15 días las novedades y promociones de nuestras marcas.

Nuestra tienda

 Calle la Muela, 20
 41520 El Viso del Alcor


Ver mapa más grande

Farmacias de Guardia

sigre icon 2 Farmacias de guardia en El Viso del Alcor.
 Puedes consultarlas AQUÍ

Síguenos en Facebook

facebook

 

Envío gratuito

para pedidos superiores a 25 € (*)

(*) Sólo para las localidades de El Viso del Alcor y Mairena del Alcor

 De la tienda a su casa en 48 horas.